martes, 9 de febrero de 2016

Si me ves dormido

Si me ves dormido, no me despiertes, qué quiero morir en el sueño, perdido ya para siempre, deja que duerma en el sueño que de tus brazos yo tome mi abrigo, en silencio como me gusta. Cierra los ojos buen amigo que al ver tu cuerpo desnudo abrazado al madero, congelo mi alma y sello mi herencia con un beso en tu pie herido, que en mi pecho reposas y en mis labios te mimo, toma, lo que te antojes, que yo me ofrezco, al Dios de mi mundo, aquel casi perdido y entre sueños me iré colmando, de las caricias del viento, que vas dormido, en la distancia iré aminorando camino y segundos al tiempo, iré soñando y aun perdido.
No me despiertes, deja que sueñe, déjame dormir, hasta llegar la aurora, y seré tuyo, y aunque me empeñe en decirme él porqué, aún no es hora. Y si pudieras por un solo segundo imaginar que velas el sueño. Verías qué no es solo el día y la luz que desata y despierta mi sueño, luz de frio crucero. Déjame que sueñe la noche entera, que hoy yo velare tu sueño….

sábado, 2 de enero de 2016

Volver...



Quedan ya menos noches de soñar con tus ojos, de poder ver tu cara de cerca, y se me hace un mundo, el mismo que me falta cuando no te miro frente a frente… Mi mente despierta de su sueño, el sueño de la noche, quizás tensa la madruga, donde en cada rincón de mi mundo se vislumbra el nuevo día, luz de luz, en busca de la calma y ansiada la noche, luz de luz, cálida de la mañana para el recuerdo, de colores dorados y cálidos los rayos donde quiero aprovechar cada segundo que me vas envolver en tu semblanza ¿Cómo pudiera aprovechar cada segundo? luz de luz, la luz que vivo de un sueño despierto o de la locura ¿Aun dormido o ya despierto? Mi mundo enriquecido de matices busca con ahincó de ese sueño de los despiertos, mi mente convertida en laberinto metatarsiano del más loco de los cuerdos, mira cada rincón de muralla milenaria y concepto de venida, la guia que guarda, analiza y que reta al mismo dios sol en la mañana. ¿Qué debo buscar? La quinta esencia es la antagónica de tu mirada que arde en deseos de volver a soñar una y otra vez lo vivido... ¿Me prometes la eternidad de tu mano? Lo se, prefiero abandonar la vida pare tenerte en el cielo y en cambio solo se desprende de la lógica cuando encuentra la visión del sueño de cada noche que vivo una y otra vez despierto, nunca… en la posibilidad de conocer despierto mi ansia de descubrir, ver, oler, pero ya lo conozco y no me reprime al valorar los más visto, lo más recordado, ¿Y qué me queda a mi ante la mirada perfecta?, ¿Qué me queda? ¿Cuál es la cuota que debo pagar, ante tan grande deseo? Quizás llegue y vuelva a retomar la senda de mi pasado, solo me queda el sueño… el que vivo despierto que una vez más empiezo a soñar en la mañana del día siguiente a mi partida... Ya queda menos para volver a verte

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Dubrovnik

En la época de las distracciones, se agudiza mis sentidos haciendo un lenguaje nuevo sobre las sombras del alma, quizás debiera ver nacido en otro siglo, otro tiempo… Hay un horizonte perdido entre nubes y sueños, entre hojas de acanto y en la penumbra de la soledad y el olvido, quizás ¿Dónde se esconde tu nombre? O mejor aun ¿Dónde se esconde el mito?
Donde el perpetuo quebranto, hiere la piel con la lanza como Longinos, donde tu ausencia me alcanza y se desvanece el llanto va muriendo la esperanza de sentir el goce santo…
Enardecidas de magia las caricias se enturbian y van tejiendo distancias, impregnadas de melancolía con el aire y la brisa…
Solo el eco me responde ante una añoranza tan lejana, cuando pronuncio tu nombre hasta mi piel te reclama ¿En que lejanía se esconde? Tras el ardor de esta llama ¡Porque busco y no encuentro quien ha secuestrado mi alma!

viernes, 16 de octubre de 2015

La deuda

En la desnudez de la noche un azulejo refleja una porción de tiempo congelada, en el barro ahogándonos en un océano de placer de poder contemplarlos, para que siempre exista una madrugada, enredados como ardientes hogueras en el horno que secó la eternidad entre llamaradas y jazmines, el barro y amor acariciaron el mar y que el adiós a la abuela y Seña Santa Ana nos devoró con el fuego del sol. Lamiéndonos como niños a caramelos, hasta el mismo pellizco que nos da el alma entre caricias de sueños, desollándonos sin piedad buscando un aire tibio entre susurros que te dejan ese billete del gozo y de la armonía camino de la estación de tu alma. Es un volcán de pasiones en el goce celestial de los infiernos del barrio que me vio nacer, te siento regodeándote feliz en mis férvidos laberintos entre el añil y el oro amarillo del albero reflejado en el mundo que hay detrás de esa infinita mirada, en la fruición en las antiguas caricias del aroma que me deja en un mágico vaivén de deseo y de amor, no me busques que no tendre nombre porque ya mi mundo no esta aquí, buscame entre arrumacos, aires, entre promesas y tejados, pagando mi deuda ahí al lado en Triana.

viernes, 1 de mayo de 2015

Entre Soledad y Esperanza

¿A que se debe esta sensación? ¿A qué se debe este dulzor, que añora mi pasión? ¿A qué se debe este despertar de mis sentidos? Esto es una historia de amor, una historia de amor que dura ya una eternidad, entre el oro de la misma paleta de color de unos rayos de sol de la semana soñada mezclados que no revueltos del amanecer y la sal que sabe a susurros de puente, muelle eterno entre dos orillas enfrentadas por un mismo galeón y galeotes de piel morena, entre el terciopelo de textura a melocotón que hacen exponer tus sensaciones a flor de piel ¿Es frio o es calor? Solo terciopelo y la flor blanca como las rosas de la semblanza oculta entre doce pilares de plata, entre Soledad y Esperanza donde solo Sevilla sabe llamar a su mujer amada...
Pero ¿Que nació de la leyenda? Nació del calor y del frio, de las sensaciones, del despertar de los sentidos, donde no hay razonamiento absoluto, la locura extrema de vivir apasionado se desvaneces entre las manecillas de un reloj que marca el tiempo exacto de la teoría vivida, trigonometría donde las variantes son las mismas pero con resultados no vividos y sentidos, marcada en un calendario al que vas tachando los días sin más ilusión que volver a vivir la pasión, ¿Qué pasión te hace vivir así? ¿Qué locura es la que enmarcas en un corazón silente por un tiempo? Es un tiempo aletargado entre hojarasca de otoño, entre octubre y noviembre dulce a la espera de una señal a Estrella y magia lejana ¿Hasta dónde serías capaz de olvidar? Dime ¿Hasta dónde eres capaz de olvidarme?…
No hay más giro o vuelta a mi corazón, en el circulo de la vida solo tú eres capaz de poner más cuerda y menos diámetro, milímetro a milímetro de un universo de letanías y plegarias que solo vuelven al punto exacto del nacimiento, al pecebre frio del dolor, es volver al año cero de tu historia, caballo de troya en un tunel de vuelta atras en tu tiempo y en el último segundo de la partida, ser capaz de sentirme esclavo de mis propios sentidos, esa es la tortura, porque son los tuyos los deseados por mí, esclavos de un nombre de mujer comprendido entre pasión y amor ¡Por qué solo tú sabes todo lo que estaría dispuesto hacer! Olvidar lo vivido no puedes, soñar por vivir segundo a segundo, vivir lo soñado, para poder soñar lo vivido… Si, esto es una historia de amor que dura ya una eternidad, entre el oro y la sal, entre el terciopelo y la flor, entre mi Soledad y mi Esperanza...

domingo, 12 de abril de 2015

Un historia de tiempos


¿Era o no era una cuestión de Amor? El arrabal y tu río se acariciaban con mis rezos, pero el milagro era convertirse en cuna de mi fe, a los que el amor no alcanza y no para de llevarme bajo tu manto…
Mi tiempo son solo siete días de vivencias, y tu corazón eterno vigía sobre un puente que no tiene horas, ni momentos, aunque nuestra memoria atesores un caudal de instantes inolvidables al remanso de paz de unas aguas cristalinas, porque mi reloj no sabe de sentimientos ni añoranzas como aquella vieja espadaña, ni esas campanas suenan cuando nuestro corazón lo piden, mi tiempo es mi propia estación del alma, sin rumbo ni partida, cuando se que al otro lado del río el amor florece como joven olivar junto con ese aire que llega tibio con suspiros de brisas…
Entonces solo entonces, despiertan los albores con voces que no entienden lo que el amor olvida, no buscáis mas que no hay misterio, la teoría exacta no tiene nombre que nadie se la apropie, mis sentidos son un regalo de dios…
En tu mirar encontré motivos suficientes para vivir en un mundo más allá de mis murallas… Son almendrados y aún así no me pertenecen, tres palabras crean una trilogía exacta que se me escapa de lo cotidiano, una porción de tiempo desvanecido, congelado en un instante y en el aire viciado de un atardecer que se me escapa, ya tengo un motivo más para que en el rito de la memoria del viejo convento añochezca, llegara un día que alguien pregunte ¿Cuando? y la respuesta exacta será desde entonces... Me veras partir, entre sollozos susurro una oración, reprimo mis lágrimas, capitán de mi única fe y galeote de tu propia existencia…

Foto extraida del Twiter de Momentos Expostaneos.



jueves, 19 de febrero de 2015

Cuarenta noches


Yo solo quería rescatar los sonidos de aquellas cuarenta noches, esos que escuchas en tu mente y en tus sentidos una y otra vez, comencé entonces a vagabundear por las calles desnudas de mis recuerdos, palpando cada instante con mis dedos y los ojos clavados en la mediocridad de la noche que intentaban soltar todas las amarras a la barcaza de aquel río.
Era un combate sin término, una lucha sin cuartel entre lo que yo le quería hurtar a la noche y lo que la noche me intentaba regalar, mi sueño ya tiene dueña, con contornos dorados y olor de azahares.
Momentáneamente tuve que abandonar mi lecho de sueños y de honor que solo los galeotes conocen para darle paso a la trasera de la noche. Qué brusquedad rompió esa paz que mis brazos abandonan ante tan bello recuerdo y entra la noche trazando el oscuro pelo de la fría madrugada de ojarazca amarrada, sosteniéndolo como entre dos nubes que flotaban en la claridad que arrastraba el día. 
Era el comienzo que no anota los nombres, la llegada de lo diferenciado con renglones y plumas que escriban, de plata fria las estrellas, con ojos verdes para la profundidad de las aguas donde la noche reposaba atrás mi Sevilla y el sueño de cuarenta noches y el hermoso despertar de un solo día.

sábado, 31 de enero de 2015

La mirada de tu dulzura

Pero en tus ojos encontré motivos para explorar el mundo más allá de mi atalaya… Tus ojos no pertenecen a este mundo, y me señalaban una y otra vez donde residía el misterio de mi esperanza, mis palabras se escapan de lo cotidiano, esa pequeña porción de noche congelada en el aire, y ya tengo un motivo más para que exista mis deseos, entre añiles y dorados, mis promesas y mis besos, hay luna sobre las azoteas y hay madrugada, navegando desde el otro lado de mi atarazana que marcan el rumbo exacto que guía nuestras vidas, gozando la esperanza de un amanecer, en el rito y de la memoria de las viejas fraguas, alfareras y gitana, y susurro una oración, y reprimo mis lagrimas, capitán de mi fe y de mi vida…
Y toma forma el amanecer cansado como el despertar de un enamorado, suena, y el aire se encoge a su paso arrollador platero como de mi adolescencia, ya se ha ido en esta callejuela de lamento y abrazos a los sones de Valle quizas de Sevilla, el rumor cansado de su paso lento, he pasado camino de vuelta a casa y ya lloro de marcharme de tu lado, ahora pesa el tiempo del resplandor de la noche y la mirada de tu dulzura, castigo a plomo el corazón de mi nuevo arrabal sin tu presencia cercana…

domingo, 25 de enero de 2015

Mi sueño de cada primavera

No me contestes, sé que no podrás, soñar contigo sabiendo que podría hacer cualquier cosa que me pidieras sin mirar hacia atrás, superando mis propios miedos y mis limitaciones ganando a la mente y la razón, y es que el corazón vence siempre, mi secreto siempre guardado en la estación de mi alma, no me puedo sentir mal por soñar, si he soñado una vez más y no lo puedo evitar, soñar con colores de paleta cromática que solo puedo ver reflejada en mi día a día, aunque a veces sean grises, blancos y negros, pero en un segundo vuelve el color si oigo susurrar la suave brisa que llega del río, claro que he vuelto al soñar, por que los segundos ante tu presencia son aire de vida y agua de mi pasión, claro que he vuelto al soñar... No me contestes solo sueño, no hace falta viajar con la mente haciendo tu recorrido, solo cerrar los ojos y sentirme a tu lado y el tacto de tus trabajaderas, claro que he vuelto al soñar y de mis sueños solo puedo sacar la conclusión que ya sabes sin decir lo que siento por ti, ¿Aquí estaré eternamente? no lo sé, pero tú sí, pero lo que si se es que mis sentimientos solo tienen un nombre y que nadie podrá poner muros a mi corazón y a mi memoria… Mañana comienzo de nuevo mi sueño.

martes, 6 de enero de 2015

Eternidad

Despierta la mañana con las sensación de vacío tras la niebla de la noche, no busco mas recuerdo en el corazón ya vació de unas calles que recorro una y otra vez a pie y otras tanto con mi cabeza, recreándome en cada detalle y cada señal o color que me lleva a sentir y sinceramente no sé si volveré, ¿Si es una despedida? no lo sé, de mis recuerdos los cual intento eliminar entre aromas del efímero perfume que una vez me embriago sin querer ver lo que me rodeaba, la madrugá me envuelve y envuelve y no logro borrarla, admiro la fuerza de voluntad que impone más la cabeza a la desmedida unidad del calor estival que nos arrastra a la orilla de un mar que se desinflan poco a poco, y cada vez más y más, porque es inevitable buscar pero con la misma respuesta irreversible, me puedo dejar llevar por olas de una marea de bulla que busca la fotografía perfecta de un cielo azul, cuadro de ángulos que encajan el círculo perfecto de una vida, que aunque con apellidos no significan nada para mis sueños…

Sentado en mi privilegiado asiento de la atalaya, donde los dorados y anaranjados junto con los malvas, cromática paleta de color y de olores que mas que envolverme en fragancias, susurran en los oídos de mis sentidos, rozan el paraíso solo comparado con la piel dorada de una cara morena, es soñar con los ojos abiertos, ojos puestos en el valle de la eternidad… Eterno como el sentido de las agujas del reloj que marca el tiempo exacto de una vida, mira si la muerte es benévola conmigo que me ha dado una vida de ventaja antes de llamarme la parca, eterno es el sentir de una corneta, que con toques de agudos hacen volar a los vencejos entre las gradas catedralicias en un azul turquesa y celestes inmaculados a los pies de la giralda, eterna es la imagen que guarda en la retina de la mirada dulce y verde de esperanza cuando ves el primer amor entre una palmera alta y una burrita color nacarada, ya se fue el mago que cuenta la leyenda que de Gadiz llego a las costas de Tiro, pero que hace señalar el camino de la adoración a un niño que en poco más de setenta días es Rey y Reo, pero mi sentir viene del sonido de la Eternidad, del susurro de la brisa de un río, de la tierra mojada que me huele huerto y olivar, que es igual en Gadir, Hispalis o donde me ha recibido como a un nuevo amor Corduba es inevitable pensar que mi Eternidad va de la mano de Rosario…



domingo, 28 de diciembre de 2014

El Sol mendigo

Déjame contarte este pequeño cuento; Dicen las lenguas más antiguas, que vivió un mozo altanero, de porte serio y elegante, que no por ello menos bello, que a su paso iluminaba con su verso, era tal el ego, que quiso oscurecer los mismos rayos de luz de luna que refleja en aquel puente de barcas, que no por ojos eran del mismo olvido…
Pero incumplió una promesa al mismo Dios, y es que su belleza la perdería cuando sus primeras luces dejaran de iluminar un Guadalquivir sereno, raíz de su primer rayo, su ser deambula por un sueño de un sol mendigo, en donde nunca es suficiente una caricia de la suave brisa que recorre el alma.
Vuelan sus manos hacia la piel serena de la ciudad que habita y en su vientre, revolotean las penumbras lujuriosas del adiós enardecido por la promesa rota. Encendidos los deseos jugo a columpiar sus ansias en un haz de luces de colores con motivos de otras fiestas, como no, el tiempo que no muere y nunca frena ante el dolor, ni ante la muerte.
Su amor escala imposibles muros y solamente en la sonrisa de aquel niño encontró las fuerzas para seguir. A partir de tu primera caricia serena de calor invernal sus labios aprenden, nunca hace frío ante tu presencia, y nuevamente un abecedario de pasiones y en el corazón acelerado se escribe una lectura directa de ensueños y de ilusiones. ¡OH Híspalis! ¿Cuántos relojes habré de quebrar para rozar tus manos? Dichoso el viento que te besa cuando quiere y no te pide permiso para equilibrar las fuerzas de una vieja ciudad que no podrá ver nunca de noche. A partir de su primer beso con todo los atardeceres y sonrisa, en el inmenso sueño universal, del amor de un poeta...
Inmensa soledad, torrente de aguas serenas, de tardes interminable, sin soles, de atalaya cercana y lejana florida, alcánzame en amaneceres invernales y deja que se quiebren los primaverales lamentos de cornetas de mi madrugada. Flor de incienso aroma de la vainilla y el azahar amargo de cítricos quemados, invernadero de luces y flores de un abismo almendrados. Porque mi corazón, reclama tu presencia y nuca pudo ver la ciudad que ama con la Luz de mi Luna amada...

domingo, 14 de diciembre de 2014

El Reflejo

Hubo un cielo de estrellas y la luna tejió remansos con el río, el día que sus manos acariciaron suavemente su busto y tallaron su mirada, se detuvo la tierra, y un sueño de color, color verde como mi Esperanza, color de muralla, color de aromas y un canto que quema mi alma, pero en todo caso, nada pierdo si te alcanzo... 
No estoy inerte, solo cautivo de esa sonrisa, que ríe y que llora y que se alza en el lamento, que vive y que muere en pos de mi Esperanza... ¿Qué crees tú? Eso mismo dijo el viejo a la almena, pero ¿Quién es? No necesitaría diez mil voces, para aclamarla, para elevar mi amor a través del mar, timón y fuente de Esperanza... 

Y entre plumas blancas...
Ya se nos ocurrirá algo, 
si para eso tu mirada es eso 
y mi pasión intensiva ¿No crees qué? 
¡No! ni pensarlo, si este amor solo me arrastra,
que te busco entre calles por que ríes de día y de noche lloras
y tres siglo de llanto no basta...
¡Si! ¿Estoy loco? Como si esto fuera nuevo. 
Pero amor, ¿Quién no esté enamorado, de esa mocita que por abril que dicen que se refleja por San Gil y no estoy loco o soñando?
Por ver pisar mi tierra, el mismo suelo que me embarga,

el mismo suelo de mi Esperanza…

martes, 25 de noviembre de 2014

Dulce Tristeza

Fueron las letras y más letras las que aquí comenzaron a fraguar este sueño, entre conversaciones discretas y tardes largas, nació la magia imperfecta, la ilusión por el detalle, la disparidad de los sonidos, que logró sellar dos mundos distintos y un mismo caminar. Porque esta prosa lleva tu nombre, que realza la belleza de su contenido y la magia en mi palabras, que a medida que va detallándote, se hace más excelsa…

Callo al mirar mi próximo horizonte en tu delicado caminar, y vamos juntos lo creas o no ¿Soleá me das tu mano?. Mientras guiándome atreves de las agujas de un próximo tiempo, quizás haya una indiferencia mal soñada, creada por el placer que me da observar mientras me recreo perdido entre los doce guardianes de tu templo, sonrío a medias ocultando mi inconformidad, en el teatro en que se convierten tus calles abiertas al día a día o del resto de los días… En eso tú decides.

Después de todo, todo está por vivir, hagamos una cosa… te doy venia a que me indiques la senda a tu corazón, te escucharé por todas las veces que perdonaste, pero también rogándote que escuches mi petición, me hagas participe de tu Dulce Tristeza… Me hagas participe de un momento, esa milésima de instante, una oración, una nueva conversación, ese dialogo perfecto entre mi ser y tu tristeza, una redención de este castigo autoimpuesto por la distancia entre dos mundos y ha escasos cinco metros, por pensar más que sentir, culpables soy por dejar al corazón oír… a que amanezca nuevamente esperare, hazme el trayecto dulce, mientras busco la tonalidad que une nuestras almas, usa el sello de tu inicial con una “A” angelical y que se haga imborrable al tiempo buscando la estela que nos guíe al dialogo de la realeza del alma…

jueves, 13 de noviembre de 2014

Dualidad

No creas que me he olvidado de nuestro amor, tan solo se ha añadido otro nombre, no he olvidado mi promesa, pero otros nombres, otras calles y otra madre, pide que cuide de su tristeza, mi arrabal no se ha perdido, solo se ha dividido, es la dualidad de la historia de vida, aun lado Sevilla, al otro Triana, con sus dos Esperanzas, aun lado un arrabal y al otro un rio dividido, pero dos madres que lloran en el pañuelo de un mismo suelo. Por eso mismo en la soledad de mi diván, ya la espera significa esperar, esperar, para verte y sentir la sensación que da tu delicado aroma, quizás tu tenue belleza, quizás resistiré el tiempo como las agujas marcadas de un reloj en la eternidad, para que te encuentres conmigo, y mi corazón...
Te voy a ayudar; sólo aceptaré compartirlo, ¿Si buscas refugio? Te ofrezco la pasión que mostré desde el primer instante que supe tu nombre.
¿Si la devoción es poner una muralla de nombres? Solo te llamare Madre, porque la tristeza no entiende de silabas pero si de silencios y oraciones…

domingo, 19 de octubre de 2014

Soledad


Aun recuerdo aquella noche gélida de enero,
fría con bruma y olor cercano al río,
en mi alma sigue aquella bella mirada,
mirada, afligida y fatigada...
Si pudiese consolar esa mirada,
en esa soledad que te circunda y ser el reloj que ve
pasar tus horas, acorraladas, entre luces y penumbras,
no habría necesidad de anunciarte el ángelus,
en el alba, estaría toda mi alma, y esperanza en un nuevo camino...
Yo he visto al viento frío de tus noches inciertas,
he visto al sol llorando por tu falta de tu presencia,
en mi locura de un rocío nocturno y he visto a la soledad,
en penumbras, sin el aroma de una flor y te he visto a ti, lejana,
como escogiendo circunstancias, que te den la vida en un solo beso, en un solo suspiro, en una sola y en un sueño, que nazca al despertar....
La que guarda un Rosario en tu mirar,
y dos susurros juntos, el tuyo y el mio.
Todo continuo como si fuera un juego,
un juego con reglas y la mayor era no te enamores
pero lo único que desconocía es...
que este juego yo lo perdí mucho antes de jugar
entre brumas, murmullos y miradas...

martes, 14 de octubre de 2014

El rincón del corazón

(Dedicado a ti, ya sabes porqué, me diste la llave del alma y me has mostrado ese rincón del corazón de un pueblo)

Fotografia de Raúl Cejas Pérez

La vida se vuelve monotonía cuando tú presencia falta ya de mi existencia. Atardece en la soledad de una capilla cerrada, sin luz y fría, donde solo hay pruebas de que estuve junto a ti, no logro diferenciar entre la luz del sol o de la luna, pues son quienes me hacen recordar aquellos momentos donde todos respiraban por un mismo Dios. ¿Cuántos muros se construyen con el correr del tiempo?, ¿Cuántos fuimos capaces de describirlo?, ¿Acaso lo intentamos? Nos hizo falta poseer la capacidad del perdón ante los errores de cada quien, nos faltaron la fuerzas para reconstruir lo que ya había sido construido con amor de un pueblo y olvidamos cada uno de nuestros temores. Desfallezco ante la mirada del Terrible, realidad que me acompaña desde mi ayer, pues solo quería clavarme en mi alma hasta que la edad no existiera, hasta poder respirar eternamente, ese que habita más allá de los sueños, más allá del recuerdo...

jueves, 9 de octubre de 2014

7 de Octubre Rosario

Siempre hay una mirada, unos ojos que te hacen temblar, que te hacen suspirar a cada segundo, un mirar almendrado que hacen que los pilares de tu tierra y de tu vida marquen un antes y un después en tus días, siempre hay una mujer de rostro que no puedes olvidar y que desearías ver siempre reflejada su cara en cada rincón de tus calles, de mi senda y de mi caminar eterno.
He perdido el sentido de la nostalgia, pero no de tu perfil que llora, más aún puedo sentirte en la distancia. Esa distancia mínima y milimétrica de tu rostro y el mío, que incluso me hace percibir tu aroma a rosa temprana de galilea.

Ya está cerca mi momento, el momento de partir, muchos días de no verte, han hecho que mi vida refleje el segundo a segundo de una pasión desmedida y sincera, mi último deseo antes de partir.
Besarte la mano con el último suspiro del alba.
¡Como la primera vez!.

Hablarte cara a cara como antes,
cuando los rayos de luz alcanzan la mañana.
Esa oración que era música de encanto,
melodía inconclusa de pasiones
entre nosotros que perdura por siempre
en la historia de mi fe, de mí, y de mi memoria…

Es verdad que nunca no es nunca, y tal vez, sea un deseo, te he visto al alba y de madrugada, con los rayos de sol de la tarde, con la luz del medio día y con los atardeceres malvas que tan hermosa te hacen cordobesa, que llenan mi deseo y mis sueños de esperanzas...
Si ayer fue tu día, me hubiera gustado cumplir mi deseos de estar, de verte, de robar ese beso a solas en tu casa como aquel en tu altar, rodeados de gentes y de multitud, pero a solas al fin y al cabo, y en el centro de todos solo tu, llegaste cuando más te necesitaba y yo aún no lo sabia... Felicidades, solo felicidades…

miércoles, 8 de octubre de 2014

Promesas

No me prometas cosas que no puedes cumplir... Es verdad
Pero si te prometo que la noción del tiempo no la tendrás entre caricias y besos que te regalan las brisas que llegan del río, te envolverá y olvidaras por un instante que existe.
Moriré por ver amanecer entre tus calles desnudas, dormida plácidamente, mi cuerpo libre de carga, la Luz de la luna reflejos de una pasión y viviré en el olvido de mi ciudad... No quiero que me entiendas solo que me sientas.

domingo, 28 de septiembre de 2014

Metamorfosis


Observo pasar los días lluviosos cual crío tras el cristal en las tardes olvidadas de invierno, que ansía el calor del brasero en su regreso del paseo de media tarde, viendo como los caminos por donde ha derivado mi vida se encuentran desolados, inhóspitos, inmersa en ilustraciones construyendo con la ilusión de un “quizás”. Corrientes de arroyos de historias de la antigua urbe se dejan colar por mi mente, no existe un solo segundo donde no estés…

Entiendo a veces poco lo que siento y comprendo, solo imagino ver caer del sol los rayos de luz en una tarde en la lejanía del mes de marzo, cuando las primeros cantos de vencejos se aniden en las gradas de una ciudad donde soy mero espectador del más bello y universal de los poemas escritos “Ciudad aquí tienes tu tiempo añorado”. Ante una duda, un despertar y abrir de estos ojos que solo veían para ti, un color, quizás adivine un olor y Sevilla te ha envuelto entre el batir de alas y el suave grajeo de una mañana de brillantes colores metamorfoseados, no es ilusión, no es mi sueño, es la realidad de un despertar que se hace eterno mientras te lo describo y tu lo sueñas una vez más.

No puedo morir en el abandono de mi sueño, pasar del dolor y del olvido, al clamor, al éxtasis de ver una vez más el blanco caminar entre la vereda verde, de clavada mirada de niñez inocente en busca de la mitad de mi alma, porque la otra mitad estará prisionera en el secreto guardado del corazón de la ciudad, sangro prosa y versos profusamente y tú… ¡dejándome morir por ti!.

La desnudez y la transparencia de mi proceder para tus ojos, se transformaron solo en pasajero de un viaje con cicerone que muestra orgulloso tus calles sinuosas como tu cuerpo, la oscuridad donde un “todo” se convirtió en “nada” y tan solo bastaron segundos para derribar los sentidos que afloran, el silencio no es silencio en Sevilla, ni la pasión es posible de explicar sin estar junto a ti.

Dijo un poeta que lloro mientras escribía “Podrás borrar físicamente todo cuanto te haga recordarme pero en tu pensamiento y en tú corazón he de estar eternamente pues yo he decidido dormir eternamente en el corazón de esta ciudad, acunarte lentamente con su latido y una vez más volverlo a escuchar”.

Tú temor se volvió puente…
mí realidad inalcanzable,
colocándome a las puertas de Triana…
del atardecer de un adiós eterno.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Otoño


Con la medida milimétrica y la exactitud que solo la naturaleza es capaz de reflejar, con la sincronía de un evento casual como la ventura prevista y desecha, casi armonía etérea casi literal con la certeza de la sospecha de que todo está por comenzar y que todo acabara, pero no todo acaba solo empieza de nuevo.
Se avecina un matiz, un silencio, una pausa, una causa entre la santidad y el pecado, del feliz e inusitado azar, que al esbozar un trazo o tallar un incienso en una lejana tarde de idus de marzo, se divaga en el podría, se deambula en el quizás, se pierde en el ojala.
Como la delicada talla en madera basta, de artistas y ave al anidaren una grada de piedra desgastada y alcalina, igual al lienzo de oleos con ricos colores de vivos atardeceres y brillantes amaneceres, recién pintado en el espacio astral es ese poquito de cielo encajado entre atarazanas y alcores, entre arrabales y atalayas, hasta los caños de la lejanía in situ, melliza canción del sonido de las mareas bailando en un río con nombre de inmenso mar, obra maestra de la evolución y naturaleza, musa de la misma creación, por literatos, poetas, pintores y pregoneros, Así eres tu como en el otoño de mi vida y la primavera de la próxima, si he de morir que la tierra sea la tuya, y si he de nacer nuevamente el destino elija, pero el amor por ti seguramente me haga buscarte para volver a vivir y volver a morir en ti y por ti.